Ella lo aborrece su ser le da náuseas por eso le dice, dulcemente, no gracias
La locura, entonces, posee su cuerpo y toca una sonata de dolor y fuego
Salidas bloqueadas, la gente gritando, parece que él lo está disfrutando
Todo se oscurece risas, dolor, llanto y todos se vuelven fuego, humo y cenizas.
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